Solo un dato antes de comenzar: cada año más de cien mujeres se aproximan a los servicios sociales municipales, en Avilés. Se identifican como cuidadoras. Ninguna es igual que la otra, por eso todas reciben atención «a la carta»; es decir, de acuerdo a sus necesidades y en función de su situación personal o familiar. Pero hay un punto en común: «La solución para todas ellas es el respiro. Y para respirar tienen que reconocer la necesidad, y elaborar un plan. Es la única manera de estar bien las dos partes. El cuidador, que es mayoritariamente femenino, cuidadora, también existe», recalcó la trabajadora social Carolina Fernández, que pronunció junto a la psicóloga Marisol Delgado una charla organizada por Difac en colaboración con el Ayuntamiento de Avilés con el título «Cuidando a la cuidadora».
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