La sentencia «ni sí ni no» de Alves

Huimos de la lógica porque nos aterran sus leyes implacables. Por ejemplo, la obligación aristotélica del tercero excluido, que obliga a concluir que «o Alves violó a una mujer o no la violó». No cabe otra alternativa. Entre estas dos opciones sin intersección, la Audiencia de Barcelona sentencia que «sí violó», pero el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña se niega a plasmar que «no violó». Su pronunciamiento, en sintonía con los consentimientos, es «ni sí ni no». El violador de Schrödinger, tampoco aquí podemos acceder al cubículo donde se encerraron ambos protagonistas.