El deterioro en las iglesias de la zona rural de Gijón inquieta a los párrocos: «Pueden caer»

El deterioro en las iglesias de la zona rural de Gijón inquieta a los párrocos: «Pueden caer»

El tiempo es mal compañero de viaje para algunas de las iglesias repartidas por el Gijón rural. No solo la de San Salvador de Deva sufre desperfectos –en este caso causados por una plaga de termitas como adelantó LA NUEVA ESPAÑA–, sino que otras, como la de Fano, se hallan en situación delicada por daños estructurales. Templos como el de Baldornón o Vega también sufren carencias. En Bernueces o Porceyo ya hubo que acometer reparaciones en los tejados. Por un mantenimiento periódico que evite obras apremiantes o por una mayor aportación económica de los feligreses abogan los párrocos, que reivindican la importancia de conservar en buen estado los santuarios. «Son como las casas; si no se mantienen, se caen», sostienen.