El centro de Gijón se queda a oscuras. Las farolas que se encuentran entre la calle Corrida y el Humedal no se han activado como acostumbran, dejando una estampa peculiar. La única luz que llegaba a los transeúntes era la que provenía de los locales de hostelería que sobre las 22.00 horas aún se mantienen abierto y los escaparates y carteles luminosos de varias tiendas ya cerradas.

Publicado enOtros Última Hora
