Gerard Piqué, un monumento al comisionista

Gerard Piqué, un monumento al comisionista

Tiene toda la razón Gerard Piqué al reclamar que deberíamos ponerle una estatua, un país que se la ha puesto a Cascorro o a Mazinger Z (en Tarragona pueden ustedes admirarla) no puede dejar pasar más tiempo sin dedicar una al exdefensor internacional. Si en la estación de Atocha nos recibe una escultura dedicada ‘Al viajante de comercio’, personaje legendario de las carreteras y trenes de España, urge buscar un lugar donde ubicar una escultura de Piqué a tamaño natural con la leyenda ‘Al comisionista’, tradición más española todavía que la del viajante. No es extraño que Piqué rompiera a llorar ante el juez, sus lágrimas estaban denunciando la injusticia de no tener todavía ese monumento que con tanto ahínco se ha trabajado. Lo extraño, si acaso, fue que su señoría no mandara construirlo al instante, la justicia es así de insensible.