Profesiones indecorosas

Salvo que se disponga de un patrimonio exuberante, una necesidad inherente al ser humano es trabajar, puesto que no puede subsistir sin tener unos ingresos mínimos que le permitan una vida digna. En ocasiones, la exigencia puede llevarnos a elegir menesteres que detestamos, ya que no todos son apetecibles por igual.