Fina ironía de Sánchez

Cabe pensar que Pedro Sánchez se haya arrepentido del alarde de sinceridad que tuvo en la comparecencia de prensa tras visitar a León XIV. Es la primera vez, que yo recuerde, que Sánchez expresa tan claramente su opinión, aunque sea en tono irónico, a propósito del comentario que García-Page, único presidente socialista con mayoría absoluta, había realizado unos días antes y en el que proponía una moción de confianza o un adelanto electoral como única salida para salvar la delicada situación del momento que se está viviendo en la Moncloa (Felipe González también se manifestó en la misma línea).