El nuevo rapto de Europa

Europa es tan deseable que el propio Zeus no sólo se encaprichó de ella, sino que la raptó. El todopoderoso dios del Olimpo se transformó en un hermoso toro blanco y se mezcló con las demás reses de la familia de la joven. La cándida muchacha, que estaba recogiendo flores, descubrió al atractivo animal, se acercó a él y le acarició el lomo. Al creer que era manso, la incauta se montó en su grupa, ocasión que aprovechó el astuto dios para llevarla consigo a sus dominios de Creta.