Ejemplar en todo

Muchas muertes impresionan. Algunas conmueven. La de Evaristo Arce no solo se incluye en ambas categorías sino que además las sobrepasa. Quien le haya conocido no lo discutirá. Fue un profesional espléndido y una persona admirable. Como periodista demostró siempre, mientras ejerció la profesión en primera fila, ser una figura, por criterio y estilo, ambos impecables. Y cuando ejerció otras responsabilidades relacionadas con la comunicación añadió a aquellas cualidades, junto a una discreción impecable, una clara inteligencia en la toma de decisiones. Como amigo fue tan amable como seguro. Su relación no podía ser más agradable y, si llegaras a necesitar su colaboración, siempre encontrarías una ayuda tan eficaz como afectuosa.