Sentimiento fraternal

Es un momento duro, difícil, de esos que se viven pocos en la vida, hieren el alma y dejan la cicatriz para siempre. Así me encuentro desde que supe que había muerto Evaristo Arce, amigo fraternal, muy querido y siempre cercano. Lo conozco desde hace 63 años, cuando iniciamos nuestro camino en LA NUEVA ESPAÑA, que fue nuestra casa. En el transcurso de todos esos años nuestros afectos se fueron estrechando, hasta este momento tan doloroso.