La intemperie no es una política de vivienda

La vivienda no es un asunto sectorial, ni una cuestión accesoria del debate público. Es una de las bases sobre las que se sostiene la vida en común. Hablar de vivienda es hablar de dignidad, de infancia, de salud, de arraigo, de convivencia y de futuro. Por eso, cuando una sociedad no es capaz de garantizar un techo digno, no está fallando en un aspecto secundario: está resquebrajando uno de los fundamentos morales que la hacen reconocible como comunidad.