Una bocanada de tranquilidad. Esa es la que han respiran desde ayer los vecinos de la periferia del Monte Areo, tras una semana de miedo e inquietud por el incendio que se desató en la madrugada del pasado miércoles y que afectó a más de cuarenta hectáreas en la zona. El área no registró ayer incidencia alguna ni ningún tipo de rebrote, ya fuera de puntos donde permaneciese algún tipo de brasa o la generación de columnas de humo residuales. Por su parte, la Guardia Civil continúa investigando al responsable de este episodio, que fue provocado.

Publicado enOtros Última Hora
