Asturias cierra una intensa semana que deja entrever un horizonte distinto. En apenas unos días se han encadenado señales que dibujan la posibilidad de un cambio estructural para la economía y la autoestima de esta tierra. Inversión industrial y empleo en defensa, llegada de universidades privadas y una movilización cívica sin precedentes en defensa del interés regional. La guinda sería que el Gobierno de España atendiese la justa reclamación de los asturianos y suprimiese el agraviante peaje del Huerna.

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