Se necesita cicerone

La confusión se ha adueñado del mundo. La revolución tecnológica es el epítome del caos en el que vivimos. Si, por un lado, es difícil de entender el funcionamiento de los nuevos usos digitales, por otro, han contribuido a que la comprensión entre los seres humanos se haya vuelto más compleja. Por utilizar la expresión del papa Prevost en su encíclica, padecemos el «síndrome de Babel».