Un día de hace nueve meses, Juan Carlos del Campo, «Campín», echó la vista atrás y se dio cuenta de la enorme suerte que había tenido en la vida. No fue azar lo que lo hizo sentirse afortunado sino una institución bien definida: la Academia Valdés, en Salas. Y surgió la idea de contar la historia en un libro.

Publicado enOtros Última Hora
