La mala situación en que se encuentra el «horno-float» que la multinacional Saint-Gobain Cristalería tiene en su fábrica de La Maruca fue objeto de análisis ayer por la tarde en una reunión. La conclusión de este encuentro, según ha podido saber este periódico, es que la multinacional mantiene su compromiso productivo con Avilés aunque confirman que el «corazón» de la fábrica no vive el momento que la dirección de la empresa tenía pensado para él. O sea, que «tira poco», como llevan advirtiendo los trabajadores desde hace meses.

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