El perfil industrial de la entrada norte de Oviedo ha comenzado a mutar para siempre. El estruendo de las excavadoras y el crujir del ladrillo han sustituido al silencio que durante años reinó en la antigua fábrica de Cemesa. No es una demolición cualquiera; es el primer paso de la nueva transición energética en Asturias. Un amplio despliegue de operarios y maquinaria trabaja ya en el desmantelamiento de la vieja cerámica de Pontón de Vaqueros para abrir paso al proyecto «insignia» de la multinacional Grenergy: su primer gran parque de almacenamiento eléctrico de España.

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