La inminente destitución de Francisco Blanco como presidente de la Sociedad Estatal de Promoción Industrial y Desarrollo Empresarial (Sepides), tal y como avanzó ayer LA NUEVA ESPAÑA, ha caído como un jarro de agua fría en amplios sectores, al dejar a Asturias sin altos cargos en el Ministerio de Industria y Turismo. Mientras la Federación Socialista Asturiana (FSA) quita hierro a la decisión, que achaca únicamente al relevo al frente de la secretaría de Estado de Industria, que asumirá Jordi García Brustenga, y la consiguiente conformación de nuevos equipos, para la oposición refleja una «pérdida de influencia» significativa. Y la «incapacidad» del presidente, Adrián Barbón, de poner al Principado en «la posición que se merece».

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