Antonio Fernández-Escandón, presidente la patronal del metal asturiano, Femetal, calificó ayer de «buena noticia» la decisión de la Unión Europea de reducir a la mitad la cuota de importaciones de acero libre de aranceles y aplicar gravámenes de hasta un 50% al resto. Pero también alertó de las consecuencias «aguas abajo» para las empresas transformadoras del acero y las exportadoras de la región. Es la otra cara de la medida.

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