El reciente bombardeo masivo de Irán por los EEUU e Israel no ha sido una sorpresa, aunque haya abortado unas negociaciones que probablemente nunca fueron más que una cortina de humo. Con el objetivo declarado de cambiar el régimen y la excusa de prevenir un peligro inminente, (pero, ¿no se habían ya destruido en junio pasado las capacidades nucleares de Irán?), se ha lanzado una guerra peligrosa para la estabilidad mundial que no cuenta con el respaldo del Congreso de EEUU, ni de su opinión pública, ni del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, y por tanto es contraria al Derecho Internacional, cuyo respeto forma parte de los Tratados europeos
Publicado enOtros Última Hora