Esto no es un circo

Cualquier ciudadano que escuche a la izquierda asturiana repetir como un mantra que la comisión parlamentaria creada para investigar el trágico accidente de la mina de Cerredo pensará que los representantes de la derecha regional acudirán a la sacrosanta sede democrática con gorra de cuadros, nariz postiza, vestido rojo y kilométricos zapatones, tal que Fofó, Miliki y Fofito. Creerá el sacrificado votante que diputados populares y foristas llegarán de la mano al hemiciclo cantando «de cachibú, de cachibú, de cachibaca», con un parlamentario de Vox agitando el acordeón o el saxo.