Esmoliciones

La verdad es que la temporada no está para muchas alegrías. Empezando por los cuatro años de invasión de Ucrania por la dictadura rusa, y los millones de muertos y heridos, la destrucción de familias y edificios, el hambre y el frío. Y la indignación al ver a muchos supatriotas (¿cómo van a ser «compatriotas» de usted o de mí?) el apoyo tácito o explícito a Putin y la Rusia invasora, ya por afinidad ideológica, ya por admiración hacia las dictaduras.