¿En qué quedamos?

El sector primario europeo está, en general, contra el acuerdo Europa-Mercosur. Lo entiendo, si miramos a los más próximos, los campesinos y ganaderos asturianos: asediados por leyes estúpidas y abusivas, limitaciones de mercado y una especie de marginación social. Las normativas europeas representan muchas veces para ellos cargas imposibles de cumplir. La negativa entrada en la UE para el sector también pesa.