El Oviedo se mide este domingo al Barça (16.15 horas, Camp Nou) con la obligación, ya no de competir, sino de empezar a ganar. Lo hace, además, después del varapalo de Pamplona ante Osasuna, en un partido que debería haber sacado adelante. Con esos tres puntos, los azules estarían ahora mismo a cuatro de la zona de salvación. Pero no se ganó y el equipo ya mira hacia arriba desde una distancia considerable, una losa que va pesando semana a semana y que va lastrando, poco a poco, las opciones de lograr la permanencia.

Publicado enOtros Última Hora
