El fin que justifica los medios

El pasado sábado necesité un amigo de última hora. Había pasado toda la semana con el ansia de disfrutar de un tiempo soleado y de que la vitamina D que me mandó tomar el médico en invierno dejara de ser imprescindible. Tampoco es que tuviera grandes planes, quería pasar la tarde tomando un café largo con helado de fior di latte. Eso y una conversación pausada y amable.