Domingo de peregrinación para los «boombis» acampados en Llanera después de cinco días bajo la lona

Domingo de peregrinación para los «boombis» acampados en Llanera después de cinco días bajo la lona

Con las mochilas a la espalda, algunas sillas rotas bajo el brazo y la mirada dividida entre el cansancio y la nostalgia, miles de jóvenes abandonaban ayer el camping del Boombastic. Para muchos, han sido cinco días durmiendo en tiendas de campaña, compartiendo historias y afrontando, entre risas y resignación, las inclemencias del tiempo. El festival, que cerró su edición más multitudinaria el sábado por la noche, no ha sido sólo un escaparate musical. En los márgenes del escenario, en la explanada polvorienta (o embarrada, según la hora) del camping, se ha vivido una experiencia paralela: la de la convivencia, la resistencia y los recuerdos compartidos.