Con Puente, menos trenes

En Asturias ya no medimos el tiempo por estaciones, lo hacemos por puentes. Puentes que se anuncian, se levantan y se cierran. Puentes que no llevan a ninguna parte. El responsable es un tal Puente, con mayúscula, apellido con mando en plaza, un señor de Valladolid que luce por mollera un adoquín. Este Puente no cruza ríos: los convierte en fosos.