Mediar para que la Universidad de Oviedo libere espacio en Llamaquique usando de forma transitoria la Escuela de Minas y que los juzgados puedan empezar a unificarse alrededor del palacio de justicia. Este es uno de los objetivos del presidente del Principado, Adrián Barbón, para dar solución a la dispersión de sedes judiciales que sufre la capital asturiana. El líder del Ejecutivo es muy consciente que las negociaciones son la base de la operación porque, en caso contrario, puede incurrir en una ilegalidad. «No podemos decirle a la institución liderada por Ignacio Villaverde que abandone una facultad en dos meses; no tengo esa capacidad legal porque podría estar extralimitándome en mis competencias y el poder judicial lo que no me va a permitir es que incumpla la ley», declaró ayer Barbón.

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