La piscina fluvial de Sollovio arranca el verano entre chapuzones, tranquilidad y un boca a boca que no deja de crecer

La piscina fluvial de Sollovio arranca el verano entre chapuzones, tranquilidad y un boca a boca que no deja de crecer

El verano también puede empezar con retraso. Lo hizo este año en la piscina fluvial de Sollovio, que abrió el pasado jueves después de aplazar en dos ocasiones el inicio de la temporada por las pérdidas de agua detectadas en el vaso principal. Superados los problemas técnicos, el recinto de Illas recuperó rápidamente su ambiente habitual: niños chapoteando, familias instaladas sobre la hierba y visitantes dispuestos a cambiar durante unas horas la arena de la playa por la tranquilidad de un baño rodeado de naturaleza.