De vez en cuando, la política asturiana nos invita a una sonrisa y, al tiempo, desata oleadas de declaraciones en las ondas y en los papeles cuyo principal estímulo no es la realidad sobre la que de discursea, sino la declaración anterior, sobre la que va sucediéndose la siguiente y, posteriormente, al modo de las olas, otras y otras que vienen siguiendo a las anteriores.
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