Apología de nuestra cotidianidad

Oviedo es, últimamente, muy dado a ser candidato a capital. En 2016, el Ayuntamiento presentó una candidatura para Capital Europea de la Cultura, pero no pudo ser. En 2024, Oviedo se postuló y fue elegida Capital Española de la Gastronomía. Y ahora quiere redimirse lanzando una nueva candidatura a Capital Europea de la Cultura para 2031. Estos reconocimientos sitúan a la ciudad en la mente de públicos con intereses específicos tan variados y numerosos que acaban poniendo el nombre de Oviedo en boca de muchos. Además, tanto el esfuerzo que precede a la presentación de una candidatura como el retorno económico y cultural de ganar una elección, reportan importantes beneficios para la ciudad. Así pues, es cierto que esta aspiración constante a capital no está mal, pero no es menos cierto que los ovetenses no necesitamos la validación de un jurado extranjero para sentirnos orgullosos del patrimonio que tenemos y debemos cuidar.