Gijón arropa a la Virgen de la Soledad en la procesión del Sábado Santo

Gijón arropa a la Virgen de la Soledad en la procesión del Sábado Santo

Marcaba doce grados el termómetro de los Jardines del Náutico. Los playos de la Rampla aprovechaban los últimos coletazos de la pleamar que esta mañana convertía la playa de San Lorenzo en una piscina natural. El mar estaba como un plato y el sol golpeaba con fuerza la Casa Consistorial y la Antigua Pescadería Municipal. Por primera esta Semana Santa, los cofrades no miraban al cielo con preocupación. Eso sí, soplaba el viento para evitar los calores, con rachas que se fueron haciendo notar más y más a medida que los penitentes se aproximaban a la capilla de la Soledad.