La Lodge des Gardes, en el Macizo Central, es un puerto que no le sienta bien a Jonas Vingegaard, como si se tratara de una digestión pesada. Entra bien la comida, pero al final del ágape el estómago comienza a mostrarse reacio a los alimentos. En 2023, cuando se enfrentó a Tadej Pogacar fue batido en toda regla, aunque luego el triunfo en el Tour se decantó de su lado. Este miércoles, en una accidentada cuarta etapa de la París-Niza, el astro danés se vistió de amarillo, pero pasó por la amarga experiencia de ver como el portugués, Joâo Almeida, que será gregario de Pogacar en el Tour, lo superó en los últimos metros, tras capturarlo después de un ataque del bicampeón de la ronda francesa en los tres últimos kilómetros.

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