Uno de los heridos por la explosión recibe el alta hospitalaria, otros tres siguen ingresados y evolucionan favorablemente

Uno de los heridos por la explosión recibe el alta hospitalaria, otros tres siguen ingresados y evolucionan favorablemente

La expresión «la nueva normalidad» se usó con asiduidad tras la pandemia del coronavirus, y ahora en Mieres vuelve a instaurarse en las conversaciones. Lentamente, y no para todos al mismo ritmo, pero la ciudad va recuperando su pulso normal tras las taquicardias sufridas a raíz de la explosión de gas del pasado lunes, que destruyó tres inmuebles y afectó a varios más, dejando un total de 18 heridos y medio centenar de desalojados. Poco a poco, los heridos van mejorando, y de los cuatro hospitalizados, el más leve, un joven que había quedado ingresado en el hospital Álvarez-Buylla, ya ha sido dado de alta. El resto sigue evolucionado favorablemente. Mientras tanto, casi la mitad de los vecinos afectados por la explosión ya van obteniendo permiso para volver a sus casas, algunos para recuperar una vida más o menos normal, mientras que otros solo podrán desescombrar, limpiar y gestionar los daños con sus seguros. Quedan por delante meses de trabajo.