«Llevaba nueve años viviendo en la cárcel antigua, no tenía más remedio. A partir de hoy ya tendré una casa y podré estar más tranquila en mi jubilación». Es el testimonio de Josefa García, una mujer de 67 años que hoy ha recibido las llaves de uno de los 25 pisos públicos que ha repartido el Govern a través del IBAVI. Antes de que estallara la crisis habitacional en Baleares, esta mujer residía en una habitación pagando 250 euros al mes.

Publicado enOtros Última Hora
