Más de mil lámparas de seguridad de las que antaño se usaban en las minas. Las tiene Luis Rodríguez Iglesias, vecino de Grado desde hace muchos años, pero natural de Caborana (Aller), zona en la que él mismo fue minero. Tal cantidad de piezas las ha ido atesorando a lo largo de su vida, aunque no son las únicas que hay en su colección privada, con auténticos tesoros no solo relacionados con el mundo de la minería, sino entre los que hay infinidad de objetos antiguos de gran valor por ser difíciles de encontrar. Radios, juguetes, cartelería publicitaria de muy distintas épocas, también de bares míticos de la villa, botellas de bebidas asturianas ya desaparecidas, una cafetera de gas o hasta la bola de la discoteca del emblemático Mayjeco, con la que tuvo la suerte de hacerse.

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