El nuevo año trae de la mano un importante número de obras que se suman a varios proyectos que arrancaron al final del pasado curso. De la renaturalización del río Piles a la ampliación del Parque Científico y Tecnológico en la avenida de la Pecuaria pasando por actuaciones más modestas como los carriles bici de la calle Rodríguez San Pedro y El Molinón o la recuperación de las baterías y casamatas del cerro de Santa Catalina en Cimavilla y el cabo San Lorenzo en La Providencia. Vallas, escombros, obreros y máquinas que demuestran que Gijón es una ciudad activa y en transformación, pero que también despiertan algún recelo por las incomodidades que acarrea en el día a día de los gijoneses.
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