Un barco a la deriva en un domingo de penales

Un barco a la deriva en un domingo de penales

Después del partido de ayer, tuve que esperar varias horas ya en frío antes ser capaz de escribir esto. No solo para digerir la derrota, sino para tratar de expresar todo lo que ocurrió en El Molinón: mal juego, mala suerte y, sobre todo, un arbitraje desastroso que dejó al Sporting sin opciones. Una expulsión temprana, dos penales en contra, decisiones polémicas y un equipo que pareció despertar el domingo con el pie izquierdo. Porque todo lo que podía salir mal, salió mal.