La moratoria a los parques de baterías que acaba de anunciar el gobierno local se interpreta desde el apartado vecinal como un «primer paso», positivo, pero con un optimismo por ahora comedido. «Estaremos vigilantes», decían ayer en Tremañes, uno de los barrios que, junto a la parroquia Lavandera, han abanderado una campaña de manifestaciones y reuniones que, consideran, han sido «fundamental» para motivar esta decisión. «Ha sido un éxito rotundo», se felicitaba ayer Francisco Javier Suárez, de la plataforma «Stop Baterías Lavandera». «La gente está muy unida y dispuesta a pelear», coincidió José Luis Fernández, «Aguirre», presidente vecinal de la asociación «La Bareza» de Lloreda. Ahora urgen al Principado a blindar por ley que este tipo de parques se instalen en suelo industrial y lejos de viviendas.

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