Ayuntamiento de Cangas de Onís ha decidido atajar de raíz la problemática que presenta el robledal del barrio de Cangues de Arriba, localizado al lado de la capilla donde se venera a San Antoniu, un paraje emblemático para los cangueses. El mal estado de cuatro ejemplares ha obligado a talarlos, siguiendo así el mismo destino de los dos erradicados el año pasado. La mala praxis continuada y el nulo mantenimiento ha provocado serios daños a varios ejemplares.

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