El plan está perfectamente estudiado, sin fisuras, porque no se puede dejar nada al azar. Por eso, se han traído cinco rotuladores en la mochila. Cinco. “Es por si alguno se queda sin tinta…”, aclara Yi, la madre de la familia, la que tiene mayor dominio del inglés y se muestra más pasional. “Estoy muy nerviosa”, no deja de repetir cuando se acerca la hora en la que los futbolistas del Real Oviedo saldrán al campo de entrenamiento.

Publicado enOtros Última Hora
