La verdad es que llevo un mes en el que no hago más que perder amigos y hasta familiares, empezando por Angelín el de El Florida y terminando por mi hermano Severino, por ejemplo, cuando me acabo de enterar de que nos ha dejado Joselín. Porque José Lafuente Pandiella era un amigo tan especial que, cuando nos encontrábamos en la calle, dejábamos de lado todo tipo de saludo y, simplemente, nos dábamos un abrazo.

Publicado enOtros Última Hora
