Ni todo está perdido, ni este equipo va a rendirse

Entiendo el malestar. Entiendo la frustración de ver cómo, en un momento clave de la temporada, el equipo solo ha podido sumar un punto de los últimos nueve. Y entiendo también que la ilusión que generamos hace apenas unas semanas, cuando nos asomábamos con fuerza a la lucha por el ascenso directo, hoy se vea empañada por el miedo a descolgarnos.