Ni mejores ni más fuertes

Ni mejores ni más fuertes

Hace cinco años el planeta se hallaba en vísperas o en los albores del confinamiento global motivado por la mayor pandemia en un siglo, la desatada por lo que primero se llamó coronavirus (SARS-CoV-2, por ser precisos), más tarde el virus —así, con el artículo por delante, hoy en cursiva, no hacían falta apellidos para saber de qué se hablaba—, enseguida COVID-19 —pronto se granjeó el nombre propio y la mayúscula— y paulatinamente el covid o la covid (el término se consolidó en las conversaciones en su género no binario y perdió las mayúsculas en cuanto se convirtió en enfermedad común, como la gripe o el sarampión).