En el mundo animal es frecuente que un individuo tome un aspecto que intimide a sus adversarios, desde simular un tamaño mayor erizando su pelaje hasta tomar apariencia de otro animal más peligroso para el rival. El mecanismo que se adopta en el mundo de la comunicación política es el uso de un vocabulario que dé impresión de estar en una dimensión superior. Hoy, para dar idea de lo avanzado que se está hay que espetar las palabras «resiliencia» y «sostenibilidad» en alguna esquina o mostrar la familiaridad y lo que uno conoce del mundo de la IA (inteligencia artificial). Luego, cuando se profundiza, salvo honrosas excepciones, se descubre que «na de na». Los contenidos están huecos y esa artificiosidad es solo para dejar boquiabiertos a los demás.
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Naturalidad
Publicado por
Juan Francisco Saenz
