En 1967 la minería de la Cuenca del Caudal vivía un momento de tensión permanente: en el mes de enero se habían registrado dos paros en Nicolasa; en febrero la huelga ya fue general y el día 18 once mineros se encerraron en el Pozu Llamas en una acción que fue recogida por la prensa internacional; a principios de abril hubo otro conflicto en Polio, y finalmente, en medio de este ambiente enrarecido, el primero de mayo corrió la sangre.

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Muerte en Sueros
Publicado por
Juan Francisco Saenz
