Marino Martínez Rodríguez, llanerense de San Cucao, tiene desde hace unos días una «piedra de la memoria» que le recuerda en la plaza del Ayuntamiento, en Posada. Detenido por el 24 de junio de 1940 en la ciudad francesa de Angulema, fue uno de los pasajeros del convoy de los 927, un tren con refugiados españoles que fue conducido desde la ciudad francesa hasta el campo de concentración de Mauthausen. Su historia vuelve a recuperarse ahora a través de este homenaje en su concejo natal, siempre merecerá ser contada y tal vez ahora muchos sean los que se pregunten por ella cuando vean el adoquín con su nombre que honra su memoria justo ante la Casa Consistorial.

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