La Autoridad Portuaria de Gijón está dispuesta a endurecer sus exigencias a las empresas que operan con graneles sólidos en terrenos portuarios tanto de El Musel como de la explanada de Aboño, con el objetivo de evitar que se generen nubes pulverulentas y también que los graneles sólidos o productos contaminantes acaben en el mar. Un planteamiento que puede llegar al extremo de revocar concesiones o autorizaciones temporales para el acopio y manejo de graneles a las empresas que no se amolden a las nuevas exigencias en cuestión de meses. Un extremo más fácilmente aplicable, llegado el caso, cuando las empresas soliciten la renovación de las concesiones.

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