Tras el nombramiento del cardenal Robert Prevost como Sumo Pontífice, en los medios españoles se ha destacado el apellido de su madre (Martínez) y su ascendencia española (o quizá mejor dicho, hispana: el hermano del Papa solo recuerda alguna vaga alusión de su madre a un origen ‘spanish’). Pero cualquier rastro documentable de ascendencia española del nuevo Papa parece difícil de hallar. Todo lo contrario de la evidente conexión de sus padres, abuelos y bisabuelos con la comunidad criolla de Louisiana, un ‘melting pot’ con raíces afrocaribeñas, españolas, francesas e italianas. Un genealogista de Nueva Orleans, Jari Cristophe Honora, ha difundido en las últimas horas partidas de matrimonio y nacimiento y registros censales que demuestran que los abuelos y bisabuelos maternos del Papa estaban registrados como mulatos o negros, fuese cual fuese el porcentaje de sangre afroamericana que tuvieran (el criterio para calificar a alguien como negro por aquel entonces es de ‘one-drop’, una sola gota de sangre, con lo que un solo antepasado y no necesariamente inmediato bastaba para ser clasificado racialmente como negro), y que su lugar de nacimiento fue Nueva Orleans, con la excepción de su abuelo Joseph Norval (o Nerval) Martínez, que según el documento aparece como nacido en Haití, la República Dominicana o Luisiana.

Publicado enOtros Última Hora
