«La verdad que eran unas obras muy necesarias. Cuando llueve esto parece más un río que un puente», señala María Gómez, una de las viandantes que ayer, aprovechando un momento de claros, se paseaba en las cercanías del puente de San Sebastián. El paso que une los dos márgenes de la ría a la altura del Centro Niemeyer estará cerrado durante los próximos dos meses para realizar labores de mantenimiento y pintura. «Es algo que hay que cuidar, al final es una de las zonas más bonitas de la ciudad», defiende la avilesina.

Publicado enOtros Última Hora
